Exploración del Arte Bizantino e Islámico en el Curso de Acceso Universitario
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86 - Bizancio y el Islam
El arte bizantino, que se extiende a lo largo de casi diez siglos, se caracteriza por su desarrollo bajo el Imperio Bizantino desde el siglo III con la crisis del Imperio Romano, hasta la caída de Constantinopla en 1453. Este arte evolucionó a través de tres edades de oro, siendo la primera durante el reinado de Justiniano. La estructura social del imperio era estable, con un cesaropapismo centralizado donde el emperador era también un líder espiritual. El arte bizantino es reconocido por su patrocinio imperial, su estilo aristocrático y el uso de mosaicos y pinturas que reflejan un mundo sobrenatural, destacando su teatralidad y hieratismo. La arquitectura bizantina se define por su concepción del espacio, donde la cúpula sobre pechinas es un elemento central, como se observa en Santa Sofía de Constantinopla.
El arte islámico surgió con la expansión del Islam tras la predicación de Mahoma en el siglo VII, y se desarrolló a través de las dinastías Omeya y Abasí. Este estilo es una síntesis de elementos de culturas conquistadas, con edificios de poca altura que destacan por su rica decoración interior repetitiva y geométrica. La mezquita, un edificio fundamental del Islam, se estructura en un patio y una sala de oración. En el contexto hispano-musulmán, el arte floreció con el Emirato de Córdoba y alcanzó su cúspide con la cultura nazarí, destacando la Mezquita de Córdoba y la Alhambra. La preparación del estudiante debe enfocarse en comprender las técnicas arquitectónicas bizantinas y la historia del pueblo musulmán, con especial atención al arte hispano-musulmán.
Autor: Aznar, Sagrario
Título original: Bizancio y el Islam
Participante: Sagrario Aznar Profesora de Historia del Arte
Participante: Isabel