Del odio al amor, de la socialización religiosa al estudio de las religiones de mundo: el cambio de naturaleza de la educación religiosa en un país democrático durante los años 60 y 70

12/11/2014
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El profesor Jonathan Doney presenta el proceso de transformación de la enseñanza religiosa confesional a una enseñanza de las religiones del mundo en Inglaterra durante las décadas de los años 60 y 70, en el nivel de enseñanza secundaria. Su pregunta central es: ¿cómo fue posible la adopción de la enseñanza de las religiones del mundo? El estudio lo realiza analizando un conjunto de fuentes documentales variadas procedentes del contexto político-religioso (instituciones del movimiento cristiano ecuménico, actas de sesiones y debates y Concilio Vaticano II) y político-educativo (curriculum, revistas especializadas, publicaciones, actas de debates y cartas recibidas en instituciones oficiales). Relata el cambio gradual ocurrido en el plano político-social hacia un mayor respeto y aceptación del “otro religioso” de una visión de ‘enemigo’ (con el correspondiente sentimiento de odio), pasando por la percepción de un ser ‘incompleto’ (con el sentimiento de aliado), hasta la total ‘aceptación’ de la fe religiosa diferente (con el correspondiente sentimiento de amor). Este desarrollo de una actitud dialogante y reconciliadora de los cristianos hacia otras religiones y visiones del mundo, cuyo comienzo se sitúa en el primer tercio del siglo XX, constituye los antecedentes que hicieron posible el cambio de naturaleza de la educación religiosa. El nuevo discurso entra en las reflexiones y debates sobre la enseñanza (tradicional) de la religión, cuyo análisis revela también que no está resultando tan efectiva como se desea. Las conferencias y consultas del Consejo Británico de Iglesias a finales de los años 60 promueven la enseñanza de las religiones del mundo. El profesor Doney analiza también otros dos aspectos fundamentales del proceso de transformación: las (apasionadas) reacciones al planteamiento de modificar la enseñanza tradicional de la religión y el hecho de que dicho cambio no ha sido tan completo ni profundo como teóricamente aparenta. El colectivo de profesores se dividió en grupos de apoyo y de oposición. Los grupos de presión en defensa de la religión confesional se organizaron recurriendo a argumentos que poseían un fuerte componente emocional y cultural, más que pedagógicos. La frustración, la rabia y el miedo eran visibles en las respuestas en contra del cambio hacia una enseñanza de la religión no confesional. Por otro lado, la ausencia de un cambio total de naturaleza en la educación religiosa se basa en el hecho de tratarse de una asignatura que comprende la enseñanza de varias religiones pero en la que debe predominar el cristianismo. El debate sobre cuánto es, en porcentaje, con respecto a las otras religiones, esa predominancia de la religión cristiana, sigue vivo.

Jonathan Doney profesor e investigador , Universidad de Exeter, Graduate School of Education, Reino Unido