La conducta de ingesta. Segunda Parte

Una de las funciones necesarias e imprescindibles para la supervivencia de los organismos es la alimentación, pues de ella depende no solo la cantidad de años que un individuo vivirá sino también la calidad de esos años vividos. Los alimentos suministran a los organismos la energía necesaria para vivir y desarrollar las actividades que les permiten llevar a cabo sus funciones dentro de los límites compatibles para la vida, por lo que dada la relevancia de esta conducta, no debe resultar extraño que la evolución haya dotado a las distintas especies de mecanismos que aseguren que los individuos intentarán, por todos los medios, obtener los alimentos que necesitan para vivir.

Paloma Collado Guirao profesora UNED