El regreso del hombre a la luna (II). Astronomía avanzada desde la luna

La UNED en TVE-2

Al final de la década de los 60 el hombre pisó por primera vez la luna. Todo parecía indicar que los habitantes de nuestro planeta iban a conquistar ampliamente su único satélite natural. Tras seis breves excursiones, los astronautas llegaron a la luna y recorrieron una pequeña parte de su árida y polvorienta superficie y, hasta nuestros días, no se ha vuelto a regresar al satélite. Ahora, en los comienzos del siglo XXI, es una meta alcanzable regresar a la luna, con la intención de construir una base lunar permanente para realizar una exploración más completa del satélite y establecer un observatorio astronómico. Dentro de la serie de la UNED sobre el regreso de hombre a la luna, se abarca hoy el tema de las ventajas que este satélite de la tierra puede aportar a la Astronomía avanzada. Se ha visto que los paneles solares del telescopio Hubble, colocado en una órbita de 600 km de altitud, se ven afectados por la pequeña cantidad de atmósfera que hay en esas altitudes y produce ciertas vibraciones que afectan a las imágenes que obtiene. La luna es mucho más estable y ventajas como la ausencia de gravedad, su falta de contaminación electromagnética y lumínica, la minería que posee, el hidrógeno, etc., permitiría la construcción de una base permanente privilegiada en ella.

Una propuesta de Mª Begoña de Luis Fernández

María Begoña de Luis Fernández profesora doctora en Ciencias Físicas-Astrofísicas, UNED

Luis Ruíz de Gopegui Miguel doctor en Ciencias Físicas, exdirector de los programas de la NASA